martes, 28 de mayo de 2013

CONJUGAR PARA TRATAR. Por Mary Jaime

¿Adónde van a parar aquellos pensamientos que queríamos decir pero que, una ráfaga, se los llevó de nuestra mente? ¿Se acumularan esperando ser encontrados? ¿Caducarán o se mantienen en vigencia hasta lograr protagonismo?
Qué ejercicio tan desgastante el de concatenar imágenes, palabras, frases, para tratar de hallar el hilo que se nos escapó de las manos. Es intrigante saber qué queríamos decir, por qué en ese momento  y no en otro. Volverá a mí en alguna oportunidad; seguirá teniendo sentido en otro contexto, preguntas que siguen haciendo un cúmulo.

El rito del olvido y del querer recordar empieza por uno mismo, luego, cuando los actores se van incorporando, el rito se transforma en ritual. Y las frases harto gastadas “si no te acordas, no debe ser importante”, “seguro era una mentira”, “ya te va a venir a la cabeza”. Y por un rato, unas horas, la mente batalla contra el desorden de ideas, contra el monstruoso caos de la idealidad, trata de imponerle una razón, una lógica, armamos el antes, el después… pero nos falta el intermedio, ese eslabón perdido que, azarosamente o no, nos cierra el enigma. Pienso en cuestiones de forma: será como una bolsa, qué aspecto tendrá. Y también me pregunto por qué cuando queremos acordarnos de algo, siempre, siempre, aparece algo que esta muy alejado de aquello que queremos traer al presente. Sin embargo, creemos que eso, lo que nada tiene que ver, es realmente lo que perdimos, pero aun así no nos cierra del todo. Nos entra la duda y seguimos en la búsqueda. Y a propósito ¿qué es lo que quería escribir para publicar?





No hay comentarios:

Publicar un comentario