" No puedo entender de otra manera que me sintiera como helado,mientras cambiaba esas palabras con el volante".
Bruscos y en colapso,serían mis próximos movimientos que podrían a llegar a ser los últimos,si no tomaba una decisión.Y justamente ese era el momento para actuar.El suave rugir del motor, solía apaciguar mis nervios,como el primer café expreso que solía tomar todas las mañanas en mi casa de Banfield.Pero ese ida,la helada carretera no iba permitir tranquilizarme (no como un expreso y no como una lectura en mi humilde casa,al Sur de Buenos Aires ).
Era una fría noche de junio y si no fuera porque es esta parte del mundo,tenemos un clima digno del trópico,diría qué el cielo estaba a punto de estallar en densos copos de nieve,fríos por naturaleza,que con un poco de ayuda de la suerte ( la mía,la mala suerte) se encastrarían sin dudarlo en el fino motor de mi auto alemán,reventado así, las bujías y haciendo que los fuertes pistones de este auto exploten como violentas palomitas de maíz en las bataholas de sus últimos minutos.
Pero por suerte para ambos(el viejo auto alemán y yo) no nevó esa noche.
Pero sin embargo,frío se sentía en los huesos que estallarían como pistones helados,repartidos en mil pedazos en manos de la presunta ley.Una ley que aún no me tocaba ,pero era cuestión de tiempo para que llegue mi hora.Si yo no hubiera decidido irme lo más lejos posible, congelándome hasta el alma en esta carretera que va hacia el sur,posiblemente no tengan sentidos estas palabras . Después de tantos meses planeando mi huida,mi exilio voluntario,por fin lo estaba logrando,lo estaba haciendo y sin miedo.Me estaba escapando ,es cierto.Debía tomar un avión en río Gallegos con rumbo incierto.Lo cierto es que debía desaparecer,dejar de ser un hombre-que -no-existe.Si me atrapaban,sería mi fin,más no iba a volver a escribir sobre ningún cronopio perdidos en un mar de famas,ni sobres las peleas de box de las que tanto me gusta escribir y yo estoy seguro que dirán de mí,me dirán loco,ne dirán cobarde,dirán que no tuve el valor para decir lo que tenía que decir,dirán que no pude enfrentar mis propios fantasmas y los diarios que no existen escribirán "Lo atacarán,es seguro,pero no podrán dejar de ver lo que les muestra en un desafío último".
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