martes, 12 de marzo de 2013

Livertad - Por Ezequiel D´Amico

Y así es como empiezo, escribiendo Livertad con V corta, por que soy libre de hacerlo. Yo, que en algún momento de mi historia me creí libre. Pero ¿Libre para qué?¿Libre para opinar? ¿Libre para pensar? ¿Libre para comprar las cosas que no necesito pero las compro de todas formas? ¿O simplemente libre para elegir con que veneno envenenarme? En el basto sentido de la palabra, la libertad es una moneda de tres caras, ¿Y por qué no? De más que eso. ¿Por qué? Es simple, me siento libre cuándo me despierto, de hecho yo elijo cuando abrir los ojos... Bueno, eso creía hasta que llegaron a mi vida las responsabilidades, la rutina y el trabajo. Y a pesar de todo , me sigo diciendo a mi mismo “Pero claro que sigo siendo libre” Si yo elijo donde trabajar, yo elijo mi rutina y también elijo ser responsable. Por eso, soy libre, libre de elegir el banco que me seque, el gobierno que me mande, el hospital que me enferme y el medio que me mienta. ¡Por supuesto que soy libre! Creo... Si me levanto temprano y soy libre de elegir que café tomar. Prendo la televisión y ahí se terminó mi libertad. Me dicen como comportarme, me dicen como y cuando comer, me dicen como educar a mis hijos, ¿No era que la primera educación es en el hogar? Bueno, al parecer que los medios de comunicación , hoy en día se encargan de eso, pero nunca los vi poniéndose un delantal y darle de comer a mis hijos. Una vez leí una frase que decía “Dime con que medio te informas y de diré quién te dicen que eres” En ese momento, me pareció tan cierta esa frase, que me sentí identificado, me gustaba esa frase, tanto que la escribía en todos lados, pero después me di cuenta solo y pensé “Yo no soy esa frase” Y no soy lo que leo, no soy lo que como y evidentemente tampoco soy lo que escribo. Yo soy lo que pienso y lo que pienso es en ser libre. Pero ¿Lo soy? Si la historia me demostró lo contrario con hechos. Si el tiempo pasa y yo me siento menos libre cada vez... Pero esto no termina acá. Yo soy uno de los millones que quedaron afuera, de los excluidos, de los Toscos que no se amoldaron al sistema. Pero repito : Esto no termina acá, no soy libre por que soy uno solo y seguramente, vos no seas libre por lo mismo. Pero la libertad espera en cada esquina, en cada País y en cada Continente. Está en nosotros descubrirla y dejar que nos descubra. Si la libertad fuera una mina, seguramente se estaría haciendo la difícil y nosotros, seriamos el tipo tímido que no se atreve a encarar. Pero hay millones de tipos tímidos, enamorados fervientemente de ella, y está en nosotros (Los tímidos) enamorarla y hacerle el amor. Se que un día seremos libres... Libres de elegir quienes somos Libres de saber “Por qué” somos Seremos libres de opinar diferente Libres para ser libres Seremos libres para escribir libre con V corta Y sobre todo, libres para hacerle el amor a la libertad. Entonces si, soy libre.

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