domingo, 3 de febrero de 2013

¿Por qué escribo? Por Ezequiel D´Amico


¿Porqué escribo?

      Verdaderamente, esa clase de preguntas, se formulan una y otra vez en las mentes de miles de millones de personas  día tras día. Y al igual que en la filosofía, pocas son las respuestas para ello. Pero para darle una chance a la pregunta y no matarla con un “No” fulminante, vamos a intentar desmembrar la incógnita con un simple ejemplo:
Digamos que un hombre, en la vieja Rusia (No necesariamente un escritor, no necesariamente un hombre) escribe unas líneas, escribe porque puede hacerlo, escribe porque si y escribe porque le gusta. Este hombre (Pongámosle Vlad) Es parte de un marginado y frio Soviet en el sur de la nación más helada del mundo. Vlad se levantó una mañana, se sirvió un pequeño plato de Piorozhki con algunos días de elaboración y un pequeño vaso de vodka para apaciguar el frio. Se alejó de sus compañeros un poco y en un momento de distracción logró entintar una vieja pluma y lograr escribir unas  vagas líneas en un denso papel. Vlad apenas sabe escribir, pero sabe razonar. Él no sabe porque lo hace, pero lo hace. Las preguntas (Que siempre estuvieron) Vuelven a marginarse en lo profundo de su inconsciente. No tiene respuestas para esto, pero sin embargo no lo dejará de hacer. Poco importa si esas líneas en algún momento de la historia van a ser leídas por ojos humanos, más allá de los del mismo Vlad. Pero lo hace porque puede, y lo hace porque cree que quiere hacerlo.

Mientras tanto en otro lugar, más precisamente en otro tiempo, un estudiante de literatura escribe una brillante tesis, elaborada únicamente para que la lea un profesor, un estudioso y un técnico en cuestión de cátedras. Escribe para obtener, a fuerza de voluntad y de trabajo intelectual, un título, que en el futuro le servirá para vivir de lo que cree que le gusta. (Llamémosle Juan) Juan vive en un país sudamericano y las altas temperaturas de febrero no le causan daño mayor que un leve dolor de cabeza. Juan escribe porque puede y escribe por que sabe hacerlo, pero tal vez (Y solo tal vez) No este escribiendo porque quiere (En ese preciso momento) Probablemente las toneladas de poesía improvisada y su novela de ciencia ficción, aún sin terminar no le sirvan mucho para su tesis. Pero escribe porque necesita hacerlo.
Y tan densas como obtusas, son las preguntas, que metafóricamente hablando se le presentan como el dejo de una posible receta para ser un técnico como su propio profesor.
Pero quizás (Y solo quizás) no quiera estar sentado en un banco de una universidad, con millares de libros en su haber y con el alumnado todo, en su misma situación.
Pero al igual que pasa con la filosofía, el hecho de preguntar y de repreguntar preguntas, que tal vez carezcan de respuestas, enriquece la situación toda. Y por eso lo hace, lo hace porque puede y lo hace porque sabe hacerlo. Ahora la pregunta en cuestión sería ¿Existe relación entre esto y aquello? Y digo esto y aquello, para referirme específicamente entre dos personas ficticias, teóricas e inventadas, dos historias paralelas entre sí, pero totalmente diferentes entre ellas. Ambas partes, seguramente en algún momento de su línea temporal, hilvanaron la misma pregunta, que, sin respuesta aún reformulan la existencia de su totalidad, y la pregunta vuelve a aparecer y las respuestas de vacaciones.
“¿Por qué escribo? ¿Si probablemente (Y solo probablemente) Los pequeños textos de Vlad y de Juan nunca verán la luz del día? ¿Si la respuesta es la pregunta con la que nacieron y la cuestión es tan básica como respirar?

Solía escribir un poeta de los suburbios:

 Escribir me salva, pero también me condena.  Me condena al olvido marginal que sufren los artistas.Me condena al exilio, al éxodo de preguntarme “Porque”.Pero sin embargo me salva, me ayuda a escaparme, a liberarme.Y sobre todo, me salva, de no  dejarme olvidar.


Entonces, ¿Por qué escribo? Escribo porque puedo, escribo porque quiero y sobre todo porque intento, no dejarme olvidar.
 

                                                                                    Ezequiel Alejandro D´Amico

1 comentario:

  1. "escribo porque quiero y sobre todo porque intento, no dejarme olvidar."

    que justas palabras!!!

    abrazo

    vicky

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